jul 19

África: El Legendario Reino de Benín

Por: Iyanifa IFaseyin Aworeni

Desde tiempos antiguos, África fue territorio de importantes estados poco conocidos, y en el siglo XII, cuando aún estaban por formarse algunas monarquías europeas, en la parte occidental del continente surgió el Reino de Benín.

El príncipe Eweka, cuyo nombre quiere decir gran guerrero, fue su fundador y estaba situado en el suroeste de la actual Nigeria, a orillas del Golfo de Guinea (Océano Atlántico), en una región ocupada por densos bosques, dentro de la Cuenca del Níger.

Eweka terminó el proceso de unificar a pueblos de lengua edo y es considerado el primer rey, el oba, de Benín.

El reino, conocido además como Edo, se expandió durante decenios y en su apogeo en el siglo XVII, la autoridad de sus soberanos se imponía desde el delta del río Níger (este), hasta el territorio yoruba de Ibadán al oeste.

Al norte limitaba con las sabanas sahelianas y al sur se desplegaba en las costas del Océano Atlántico. El Reino de Benin llegó a alcanzar una extensión aproximada de 500 mil kilómetros cuadrados.

La ciudad de Benin, situada a orillas del río del mismo nombre, se convirtió en capital de estado, y dio nombre al reino.

Esta urbe, estructurada rectangularmente, era protegida por una muralla de barro cocido de mucha dureza, de 18 metros de altura y un ancho y profundo foso la antecedía.

La muralla defensiva, concluida alrededor de 1460, fue impulsada por el duodécimo soberano, Ewuare el Grande, y se extendió más tarde alrededor de las fronteras del estado con unos mil 200 kilómetros de longitud.

En su tiempo se consideraba una de las mayores obras de su tipo en el planeta.

En la ciudad se apreciaban amplias calles de 20 metros o más de ancho, dispuestas en ángulos de 90 grados, y en las que había templos y altares con figuras y alto relieves de metal para rendir culto a los antepasados.

Hileras de casas de adobe, de una o varias plantas, y áreas sembradas de árboles flanqueaban estas verdaderas avenidas.

El gran palacio del Oba, una imponente ciudadela rodeada por un recinto amurallado contaba con varios edificios, establos para los caballos y patios con arboledas, galerías sostenidas por columnas de maderas preciosas, incrustadas con piezas de bronce.

En las paredes se veían armas y relieves con escenas de la vida del reino, de cacería y, sobre todo, de las victorias militares de los monarcas.

Las capillas y otras cámaras de palacio estaban decoradas con magníficas estatuas de bronce y marfil.

Un reino próspero y estable

El Gobierno era ejercido por el Oba, auxiliado por una especie de consejo legislativo de los edo llamado Uzama, grupo de jefes que aprobaban la elección del monarca y lo asesoraban.

Ewuare el Grande creó una forma de equipo ejecutivo: los “jefes de palacio” y “jefes del pueblo”, quienes eran nombrados por él y actuaban en su nombre, tanto en la capital como en las diferentes regiones del país.

A partir de este reinado, que duró de 1440 a 1473, los reyes de Benín fueron adorados como dioses y honrados con solemnes enterramientos.

Las ceremonias anuales dedicadas al culto a los obas difuntos, implicaban sacrificios masivos de prisioneros de guerra, práctica que se abandonó por la influencia del contacto con los misioneros cristianos e islámicos.

Las principales actividades económicas de la monarquía eran la artesanía, la caza, la pesca fluvial, la agricultura y la ganadería, además de producir pimienta, café, algodón, mijo, sorgo, legumbres y hortalizas.

Benín fue el reino africano que desarrolló el arte escultórico de forma más completa y perfecta, en materiales tan diversos como bronce, hierro, marfil, cerámica y madera.

Los artistas edos eran célebres por las tallas de madera y marfil, por la joyería ceremonial, cabezas de bronce y mobiliario sacro.

Se destacaron en la creación de laboriosas placas vaciadas en bronce con el sistema de la cera perdida y también de latón, ricamente decoradas con relieves que muestran un panorama notable del pasado del reino, representando a personajes y acontecimientos.

Se crearon estatuas, mascaras, representaciones divinas de antepasados, modestos utensilios domésticos e instrumentos musicales,

Entre los objetos mencionados hay que destacar las magnificas piezas fundidas de esculturas de reyes y reinas, en especial las cabezas de reinas madre, figuras humanas y de animales, mascaras de felinos y planchas con escenas de caza y de la corte.

Los marfiles constituyen obras muy notables: brazaletes, máscaras, ornamentos y colmillos de elefante tallados con motivos tradicionales y leyendas, para conmemorar hechos históricos o gestas militares de los edos.

Los productos para comerciar eran la sal, la pimienta, semillas y aceite de palma, piezas de marfil, telas, alfarería, artículos de bronce, pieles, máscaras rituales y alimentos.

Además, existía un moderado tráfico de esclavos, con los prisioneros de guerra, y luego solo de mujeres hasta ser abolido a principios del siglo XIX.

El aceite de palma se convirtió en un artículo de tanta importancia para el comercio que la región del delta del Níger llegó a ser conocida como “Ríos de Aceite”.

La llegada del colonialismo

En 1485, llegó a Benín la expedición portuguesa de Joao Alfonso d’Aveiro y Ozolua el Conquistador, decimoquinto oba, estableció relaciones comerciales y diplomáticas con Portugal.

El siguiente mandatario, Esigie, que gobernó entre 1504 y 1547, las intensificó, e incluso aprendió a hablar y leer en portugués.

Desde el siglo XVI hasta el XVIII mercaderes europeos de Holanda, España, Francia, y Gran Bretaña acudieron con regularidad a las costas del reino.

La prosperidad de Benín duró hasta el siglo XIX, debido a revueltas internas generadas por conflictos entre nobles hereditarios, que ostentaban títulos dentro de grupos de partidarios palaciegos, representantes rituales de la gente común y miembros de las asociaciones comerciales que controlaban rutas entre la costa y los mercados del interior,

Esto debilitó al poder real, lo que agudizó el asedio de los ataques de los estados musulmanes del norte, como el reino Nupe, que le arrebataron parte de los territorios periféricos septentrionales.

Al oeste, el estado yoruba de Ibadán fue socavando el control sobre algunas zonas fronterizas.

Esta situación de inestabilidad fue aprovechada por los intereses del colonialismo europeo, que se lanzaron a la conquista del rico estado. Sin embargo, el reino manifestó una extraordinaria capacidad de resistencia.

En 1897 los británicos enviaron una expedición integrada por dos mil 500 hombres y comandada por el almirante Harry Rawson.

Los edos hicieron frente a la invasión con un bravo ejército armado de lanzas, escudos y anticuados mosquetes, pero fueron derrotados por la superioridad técnica inglesa y la capital, saqueada y quemada.

Esta guerra significó el fin de la independencia del reino, incorporado al imperio de Londres, en el Protectorado del Sur de Nigeria, con la deposición del oba Ovonramwen, exiliado en Calabar.

Aunque la monarquía beniana se reinstauró en 1914, los obas no ejercieron más un poder efectivo.

El Reino de Benín o Edo, nos dejó en herencia el ejemplo de un estado organizado en plena selva africana, que funcionó de manera eficiente por siete siglos, y mantuvo relaciones pacíficas y beneficiosas con países y culturas diferentes.

 Texto original de: Rafael de la Morena Santana
Especialista de la Delegación de La Habana del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente. Colaborador de Prensa Latina.

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jul 11

Cuando se separaron Eshu-Elegguá

Obbatalá llamó un día a Eshu para que fuera a buscar a Elegguá, pues Olófin solicitaba su presencia y nadie quería provocar la ira de Olófin, ni siquiera Eshu; así que este se fue a buscar a Elegguá, pero como fuerza del mal cuando estaba llegando Elegguá a donde estaba esperándole Obbatalá, Eshu puso una trampa a Elegguá y lo tumbó al suelo. Luego fue a donde estaba Obbatalá y le dijo que ya había avisado a Elegguá pero que este no acababa de llegar.

Obbatalá le dijo que no importaba cómo, pero que tenía él que buscar a Elegguá y llevarlo ante él, de lo contrario, Eshu pagaría con su cabeza pues así le había dicho Olófin, quien todo lo sabe y todo lo ve.

Eshu asustado se fue a buscar a Elegguá que permanecía en el suelo y le dijo que se levantara y fuera rápidamente con él a ver a Obbatalá. Elegguá se negó y esto desespero al Eshu, al punto de decirle que le daría lo que él quisiera. Elegguá le dijo entonces que para levantarlo, le diera 101 palomas.

Eshu, era rico, y su riqueza consistía en la cantidad de palomas que poseía, así que no le dijo que no a Elegguá, y le dio 101 palomas. Pero luego Elegguá le dijo que quería 101 palomas más, de lo contrario, seguiría tumbado en el suelo y Eshu por temor a Olófin, le dio lo que pedía. Elegguá que conocía que la fortuna de Eshu residía en las palomas le fue pidiendo palomas hasta que Eshu luego de traerle 101 palomas se lamentó diciéndole que ya no le quedaban palomas para darle y que le había arruinado.

Le tranquilizó Elegguá y le dijo que ya iría con él y así hizo. Se levantó y fueron hasta dónde estaba Obbatalá. Este enterado de lo que había pasado dictaminó que a partir de ese momento, Elegguá sería Osha y Eshu no. Y que se separarían siempre que fuese necesario con las 101 palomas que Eshu le dio a Elegguá, por lo que Eshu quedaría imposibilitado de poseer o comer paloma nunca más.

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jul 07

La Paciencia (Suuru) y el Buen Caracter (Iwa Pele)

Por: Orimao Osun

Un temperamento incontrolable usualmente revela poca experiencia Aquel que pelea sin poner atención, termina suplicando por una tregua y Termina exponiéndose por si mismo al mal.

Inú bíbí níí so ibi ti wón ti wá Alájàngbulà níí fiira rèé hàn O tún kó’seè rè dé, orúko níí so’ni

Alápà-Niràwé era el título oficial del rey de Àpá quien goberno su comunidad la cual era muy pacifica y próspera. Después de reinar por varios años, él se reunió con sus ancestros es decir murio. Sin embargo su esposa dio nacimiento a 4 hijos antes de su muerte. Ellos fueron Òjòlá (la Boa Constrictora), el mayor. Le siguió Sèbé ( Víbora Rayada ), luego de Sèbé estaba Oká ( Cobra ) mientras que el último fue Níní ( una víbora no venenosa con un hermoso color ) El Concilio para elegir al sucesor del rey muerto estaba concientes de la actitud de los tres primeros hijos quienes eran malvados, imperdonables y vengativos. Basados en esto invitaron a los cuatro hijos para consultar con Ifá para determinar quien sería el siguiente Àlapá- Niràwé del pueblo de Àpá. Durante la consulta, Ogbè-Ògúndán (Ogbe-Ìyònú) fue revelado.

Los Awos aconsejaron a cada uno de lo cuatro consultantes que ofrecieran sacrifico con 2 gallinas, 2 gallinas de guinea, aceite de palma y dinero, también fueron aconsejados que aseguraran ejercitar mucha paciencia, absorber insultos, mostrar magnanimidad, nunca enojarse cuando los intimiden y asegurarse que nunca serían provocados a la íra. Solo Níní obedeció con el consejo del Awo y también ofreció el sacrificio.

Inmediatamente ellos fueron, Òjòlá, Sèbé y Oká consideraron el consejo del Awo como un designio para socavar su autoridad y menospreciarlos en la presencia de sus súbditos. A partir de ese momento aquel que cruzó el camino de Òjòlá fue reprimido o tragado. Sèbé mordio a quien vio. Cualquiera que pisó sobre el rabo de Oká fue mordido sin misericordia. Aquellos quienes vinieron a través de Níní usualmente estaban sorprendidos de ver cuán sumiso, tolerante y gentil era él. Ellos inmediatamente lo pisarían o patearían pero él no tomaría represalias.

Unos meses después, todos los ciudadanos de Àpá convergieron en el mercado y organizaron un encuentro ante el concilio. Ellos entonaron canciones que el pueblo prefería tener a Níní como el próximo Àlapá-Niràwé. Ifá fue consultado y Ogbe-Ìyònú fue revelado, confirmando a Níní como el futuro Rey, y Òjòlá, Sèbé y Oká protestaron contra la decisión pero la comunidad entera les dijo que perdieron su oportunidad como resultado de su malévola conducta.

 

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jul 04

Orígenes de la Tradición de IFÁ antes de Òrúnmìlà y Òòsha hace 20,000: Òrúnmìlà y Odúdùwá y sus comienzos.

Por: Òrúnmìlà Èlà mo yin Àború, Òrúnmìlà Èlà mo yin Àboyè, Òrúnmìlà Èlà mo yin Àbosíse.
AWO IFALENU

Baba Odúdùwá nació entre un antiguo grupo que se llamaban los ARON de la parte central de África. Esto fue hace 20,000 años atrás, cuando también estaba comenzando la civilización Egipcia, según nos ha enseñado Baba Odúdùwá con anterioridad.

Odúdùwá fue atrapado por el ejército egipcio y estuvo como esclavo, luego paso a ser esclavo guerrero, sirviendo en el ejército Egipcio. El estuvo con Ògún dentro del Ejercito Egipcio. Odúdùwá se hizo famoso como guerrero, en uno de sus viajes, Odúdùwá descubre la Piedra Sagrada de OLOFIN, que fue un meteorito que cayó en África con grandes Poderes, esa experiencia lo cambio para toda su vida en formas inimaginables.

Esta Piedra de Olófin está todavía en África en un Lugar secreto, al igual que otro meteorito que cayó, que fue el de OLOSI, que está en otra área, y es una piedra también de Poder. Luego de esto al tiempo, Odúdùwá se libera de su esclavitud, y se va con otros amigos, entre ellos OGUN, viajan hacia el Oriente de África, luego van en dirección del Este de África, ellos estaban buscando una Tierra Prometida, y Odúdùwá ya tenía 16 Discípulos que lo acompañaban, que era Ògún y los 15 Omó Obàtálá (que tenían esencia de Obàtálá), ellos llegan al área de la actual OYO, y allí se establecen. Odúdùwá con la ayuda de su amigo Ògún, establecen el Reino Yoruba, y cada uno de los 16 Ancianos funda un reino, así que fueron 16 Reinos dentro del Reino Yoruba, cada uno de los 16 se volvieron reyes.

Odúdùwá con el conocimiento que traía se auto consagra y desarrolla la consagración de Òòsha, y comienza a inicia gente en Òòsha, entre ellos inicio a OGUN. Ògún cuando muere se convirtió en el Primer Òrìsà (Orisha) de esta oleada de Orishas de la Luz. Hubo un decreto Divino de Dios (OLOFIN) de la creación de 400 Seres humanos que se Divinizarían correspondiendo a 400 Fuerzas Divinas (IRÚNMÒLE). Si la persona tenia la iniciación y había logrado el merito divino, al desaparecer de este mundo, se volvía una potencia o Deidad que se llamo con el término ORISHA.

Orisha significa que es una Conciencia abierta a lo Divino. Así los que tenían la iniciación, y conocían del secreto, de esos cuando iban desapareciendo se fueron convirtiendo en Orishas y tienen un orden de aparición, desde Ògún que fue el primero, hasta Oyá que fue la número 400, y luego llego una extra que fue Oshún Ibu Kole, la que salvo al Mundo, esta también fue una Ìyáàmi Aje, y fue la Apetebi de Òrúnmìlà.

De esos 400 serian 200 del lado Misericordioso y 200 del Lado de la Severidad. Oshún es neutral tiene los dos aspectos. Llegaron a ser 401 Orishas. Òrúnmìlà se llamaba originalmente ÓDÚ, el nació en un área cerca del actual territorio llamado Nigeria. El nació hablando, era un ser prodigio. Ódú se le da el titulo de Òrúnmìlà, o Testigo de la Creación. Ódú recibió una transmisión de una antigua tradición llamada IFÁ. IFÁ ya existía por cierto tiempo antes, como de unos 1,000 años antes. Ifá era parte de un grupo nómada, que después de un tiempo se establecieron en el área de la actual IFE (ILE IFE en NIGERIA actual).

IFA era una tradición de Sabiduría. Òrúnmìlà recibe esta tradición de Ifá, esta tradición conservaba conocimientos de Proverbios, Magia, OFO ASHE (Encantamiento del Poder del Verbo), y otra seria de conocimientos. Ódú (Òrúnmìlà) conoce del sistema Oracular del ÒÒSHA, el usa este conocimiento y el conocimiento de IFÁ y crea un sistema Oracular, y se auto consagra y se hace AWO (Adivino) y pasa esta consagración a otros y esparce la tradición de IFÁ de su Linaje y con lo que el añadió. Òrúnmìlà fue el que hizo famoso a Ifá. Òrúnmìlà se hizo famoso como AWO, como Adivino de IFÁ. Baba Odúdùwá vivía en su reino en Oyó, y Òrúnmìlà estaba en IFE, los dos se conocieron, y compartieron enseñanzas. Òrúnmìlà inicia en Ifá a Odúdùwá, y Òrúnmìlà se convierte en el primer AWONI, Adivino del Rey. El fue el Awoni de Baba Odúdùwá. Ellos dos caminan juntos.

Antes de Baba Odúdùwá, ya existía la adoración a Orishas de un ciclo previo, como era el caso de ESHU. Baba Odúdùwá nos conto hace tiempo, que los orígenes o vestigios de la Tradición de Òòsha venían de hace 50,000 años atrás. Baba Odúdùwá nos conto que para ese tiempo, Olókun andaba como un Dios caminando sobre este Planeta Tierra. Yo le pregunte a Tata G:. de cómo esto fue posible, y Tata G dijo que OLOKUN se materializo en este mundo, ya que el siendo un tipo de “IRÚNMÒLE NLA” (GRAN IRUNMOLE) el tenia poder divino, y hizo esto, y se manifestó como figura humana de color AZUL.

Después de un tiempo el decidió esparcir su esencia en el Océano, y así se fue a morar a las profundidades del Océano, el es OLOKUN AYE, la manifestación de Olókun en este Planeta. Baba Odúdùwá y Tata G nos han dicho que Olókun no es Égún (espíritu) ni Orisha, el es como un Dios, lo que Tata G:. llama como un IRÚNMÒLE NLA. OLOKUN se desprendió de Olófin cuando este surgió y se manifestó de entre la energía universal neutral de Olódùmarè. Por eso Olókun está casi a la par con Olófin.

P/D

Enseñanza de TATA G:. (Égún emisario espiritual de Baba Odúdùwá para ÈGBÈ ÓDÙN OLÓFIN – La Familia del Secreto de OLOFIN). Esta información en una conversación que tuvimos con el Espíritu de Tata G: para aclarar ciertos puntos más a detalle sobre de los orígenes de Òòsha e Ifá, Enseñanza de sábado 3 de julio del 2010, en México.

Faltan mas detalles por indagar y preguntar sobre esto, que lo seguiremos haciendo con Baba Odúdùwá y su emisario Tata G. Esperamos esto contribuya al entendimiento de los misterios de estas Tradiciones Yorubas. Awo IFALENU de ÈGBÈ ÓDÙN OLÓFIN – La Familia del Secreto de OLÓFIN

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