oct 09

El Culto a Eggun e Iyami Osoronga; El saber está repartido?

Todas las dudas y “Mitos” que existen dentro de nuestra práctica, se deben a una desafortunada “Cadena de Ignorancia”, donde Babalawos sin ningún conocimiento y armados de un gran EGO que les impide decir que desconocen algo, catalogan lo que desconocen como FALSO, INVENTO, etc. etc. etc. Por lo general, estos Babalawos fueron iniciados en Cuba (y no necesariamente todos eran Cubanos, también nos referimos a extranjeros que se iniciaron allí) y luego abandonaron la Isla hacia otras tierras y en estas nuevas tierras – a pesar de tan solo tener un Dice Ifá debajo del brazo – se hacían pasar por profundos conocedores de la materia. Continuar leyendo

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oct 02

Firmas y Ajitenas; Garabateos Cubanos?

Otra herencia que tenemos de estos cultos secretos son las Ajitenas o firmas que se hacen con diferentes propósitos y que son criticadas por propios y “extraños”, las cuales eran usadas dentro de las sociedades Egbo y Ogboni. Estas “firmas” eran hechas por los Egbo y las llamaban Nsibidi. Los Nsibidi son un conjunto de símbolos ideográficos nativos del África Occidental, específicamente de la región suroriental de Nigeria. El nombre Nsibidi también era utilizado para referirse a la sociedad sacerdotal secreta de los Egbo o Ekpe, a quienes se les atribuye haber inventado estas “firmas”, que hasta hoy en día son utilizadas para comunicar información de la sociedad.

Símbolos Nsibidi de la Sociedad Secreta Egbo o Ekpe.

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ene 06

Huesos Humanos y las religiones ¿Mitológico o Verdad?

Por: Eshu Omó Iré

Gracias a vosotros por participar en este tema tan delicado como tabú. Deciros que hoy en día se utilizan muchas herramientas, condimentos, ornamentas, y un sinfín de etc. dentro de la religión que antes, mucho antes, ni se soñaba con ello.

Por solo un ejemplo el uso de bellas y espectaculares soperas de cerámica o plata, herramientas de oro o plata, y formas de hacer collares y sus piedras o cuentas utilizadas, así como otros materiales. Por lo que el uso de nuevos materiales hoy en día o en un futuro es plausible.

Respetando la opinión de los abures, el apego a cosas materiales es una actitud intrínsecamente humana, y cuando se tratan de cosas que nos pertenecen, como los huesos, seguro que si al morir podemos estar con ellos, muchos lo harían. Los animales como los elefantes, que tienen un memoria impresionante, suelen recordar y visitar los huesos de sus similares fallecidos, incluso pasan un buen tiempo oliéndolos, tocándolos e incluso se nota como por sus glándulas  temporales que tienen al lado de los ojos segregan liquido (normalmente cuando se excita o estresa) por lo que se deduce que les produce emoción o dolor ver estos restos y los recuerdo que les traen.

Sin embargo, no es necesario como ya lo he dicho y lo mantengo, que esos huesos estén allí, porque la carne y el hueso son meramente materia física descartable, el alma o espíritu es pura energía que no necesita estos restos para existir o manifestarse.

Si os fijáis, constantemente decimos que las deidades que hoy todos veneramos vivieron en su momento y época, han fallecido y sus restos quien sabe donde están. Sin embargo interactuamos con ellos a través de los caracoles, ekuele de Ifá, obi o simplemente con nuestras palabras hablando como locos a unos otases, que para muchos son simples piedras pero que para nosotros representan la “espiritualidad” del Orisha.

No necesitamos los huesos de las deidades para que esté presente la espiritualidad de ella, incluso, no necesitamos que estén los otases para lo mismo, pues ellos están presente en todos lados, en el aire, en la tierra, en los vegetales, en el río, en el mar.

Cuantos de vosotros no se han parado frente al mar y han empezado a hablar como si estuviese alguien allí escuchándolos, y cuantos de vosotros no han ido al río, al monte, o parado frente a un árbol como La Ceiba o La Palmera Real y empezar hablar dando por sentado que por ejemplo Shangó está allí esperando y escuchándonos…

La verdad os digo, no es necesario ningún tipo de hueso para interactuar con alguna entidad. Solo debemos dar por sentado que está allí sin más al solo invocarlos.

Cantidades de veces he estado en casa de algún abure que es “materia” o “caballo de santo” y ver como “monta” alguna entidad con solo invocarla. Situaciones que solo de recordar ponen de puntas los vellos del cuerpo, y que solo así, viéndolos por nuestros propios ojos, podemos decir que sí, que efectivamente hay algo allí que no vemos pero que interactúa positiva o negativamente con todos nosotros.

Esto no es único de Osha, es lo mismo y da igual con quien sea y con la religión que sea. Pues es la activación de la rata vibratoria de la energía que todos tenemos que hace que fuerzas ocultas se manifiesten.

Personalmente conozco a personas que solo con rezar un puro (tabaco), empiezan hablar cosas de la persona sin ni siquiera ver las cenizas o la forma del puro, y con mucha certeza por demás. Igualmente, se dé primera persona de abures que cogen una manojo de cartas y con un rezo colocan las cartas sobre la mesa y empiezan a decirle toda su vida. Una amiga hija de Elegguá no sabe consultar con caracol, pero se sienta con sus caracoles, los reza y los tira, y luego hay que pagarle para callarla! porque dice todo lo que queremos escuchar y lo que no queremos también.

Al preguntarles a estos amigos de verdad que sienten, responden lo mismo, “…es como si alguien me habla al oído y me dice lo que tengo que decir” o “…es como un pensamiento que se me viene como una película…”

Sinceramente decirles que puedo sentir envidia de estas personas que pueden tener el “don” de vibrar tan intensamente con estas energías…..Y TODO SIN TENER UN HUESO!!!!

Para finalizar deciros y recordaros a todos que nadie siente el dolor ajeno. Si por ejemplo usted es una de las personas que por sus creencias religiosas, o porque algún practicante de alguna religión le dijo que para salvarse debía ir al cementerio y sustraer unos huesos ajenos, recuerde que en algún lugar hay otras personas que podrían hacer los mismo con los huesos de sus abuelos, padres, hermanos o hijos difuntos, y estoy seguro que a ninguno de vosotros les gustaría que a un familiar suyo, o por lo menos sus huesos, estén dentro de algún caldero, recibiendo sacrificios de animales, aguardiente, puro, etc. y haciéndole trabajar para beneficio de terceros.

Es cierto que antes de estas ceremonias según se pregunta si este “difunto” quiere trabajar con fulano….pero esto no justifica la sustracción de los mismos. Y eso si es el caso de religiones en donde se “pregunta”, pero que hay de sectas que les da igual quien sea?…

Este tema tiene un espacio en el foro para su discusión, puede vistarlo y participar con su opinión AQUÍ

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ene 04

Sectas destructivas en Tenerife

La investigación de la profanación de las tumbas de Arico no es la única que se realiza en estos momentos en Tenerife sobre sectas. Un extenso dossier de la Brigada de Información del Cuerpo Nacional de Policía de la Comisaría Provincial cifra el número de sectas en Santa Cruz de Tenerife en medio centenar, tres de ellas destructivas. Entre todas tienen un alrededor de 8.500 adeptos. La cara más triste de esta historia la representan las familias afectadas, que pueden llegar a unas 3.500. En estos momentos, la Policía Nacional considera que están en fase de implantación la secta de Eckankar, orientalista; las Hermanas Halo Belcebú, satánica; y la Iglesia de la Cienciología, psicoanalítica.

La implantación de sectas en la provincia de Santa Cruz de Tenerife avanza de manera inexorable. El reciente robo de al menos siete cadáveres y la consiguiente profanación del cementerio de Arico ha traído a la actualidad estas sociedades. La Policía relaciona este crecimiento con la llegada a Canarias de inmigrantes de origen africano y sudamericano, en cuyos países se practica la santería y la brujería.

Sin embargo, a las autoridades policiales de Tenerife lo que más les preocupa es la implantación de las denominadas sectas destructivas. Entre estas destacan la Ordo Illuminatorum, que tiene unos cuarenta adeptos y mantienen vínculos con la extrema derecha. Fue fundada por un grupo de masones obsesionados por la magia sexual tántrica.

La siguiente es la Ordo Templis Orientis, que cuenta con unos treinta adeptos. Este clan es la rama femenina de la Ordo Illuminatorum y su fin es continuar la obra de los templarios. Sus ritos se basan en orgías de tinte sexual y sádico. Tiene su sede mundial en Stein, Suiza.

Por último, está la secta Satori, liderada por una ciudadana rusa que vive en Santiago del Teide. El número de sectarios es de medio centenar y las autoridades rusas han alertado del peligro social que su existencia representa. Se ofrecen en Rusia mediante anuncios publicitarios en prensa bajo el signo SSS, siglas que corresponden a Sol, Sexo y Sangre, como una atracción más de la Isla de Tenerife.

Otra secta de carácter destructivo, compuesta por alemanes y británicos es la conocida como Eckankar. Estos manipulan a los niños desde su nacimiento y su número estaría constituido por aproximadamente cien adeptos.

Otra secta de similares características a la anterior es la conocida como Imitación a la vida (IVI). Es una escisión de la Gran Fraternidad Blanca Universal. Utilizan técnicas de manipulación en niños y mujeres. Prioritariamente, está constituida por ciudadanos belgas y sus integrantes se aproximan al medio centenar.

La Orden del Templo Solar (ODTS), también destructiva, está integrada por españoles, belgas, suizos y franceses. Orientan al suicidio a sus componentes. Basta recordar los casos acaecidos en Suiza, Canadá y Francia en octubre del año 1994, a raíz de los cuales murió en el cantón suizo de Friburgo un ciudadano tinerfeño, Leopoldo Cabrera Gil, titular de una peluquería en la calle Galcerán.

El último de los grupos que trata de implantarse en Tenerife es el denominado Sukyo Mahikari, conocido como Asociación Mahikari-Luz Verdadera. Se puede considerar como secta destructiva, tanto en el aspecto piscológico y emocional, como en el de la personalidad de sus adeptos, sobre todo en aquellos que son mas vulnerables. Los seguidores de este grupo son atemorizados con el daño físico que les pueden producir las enfermedades y les venden remedios en forma de “energía cósmica” y técnicas totalmente nocivas e inservibles. Les incitan, además, a rechazar una atención médica adecuada, así como cualquier tipo de medicamento.

Este clan daña psíquicamente, en mayor o menor profundidad a sus adeptos. Es decir, realiza un auténtico lavado de cerebro, una modificación del pensamiento, sobre sus adeptos. Los profesionales de la psicología explican que la modificación del pensamiento por las sectas se realiza lentamente, gradualmente, sin que la persona se percate de ello, y ahí reside su efectividad.

La Asociación Mahikari-Luz Verdadera tiene una segunda característica de las sectas destructivas, que consiste en la influencia y en el dominio total del líder sobre sus seguidores, en provecho siempre del primero y en deterioro de los últimos.

En otro orden estarían las sectas denominadas Milenaristas-Apocalípticas, que preconizan un cataclismo mundial próximo, en referencia a las Apocalípsis de San Juan o la doctrina hinduista de los ciclos.

Entre estas, la Policía Nacional destaca el Grupo de Heide, liderado por Heide Fittkau-Garthe, que con unos 40 adeptos fue desarticulado por la Brigada de Información el 8 de enero de 1998, cuando supuestamente trataban de suicidarse en Las Cañadas del Teide.

Por su parte, la Orden del Templo Solar (OTS,) tiene unos sesenta adeptos y mantiene su sede social en Güímar. Luego estaría la Familia, antes conocida como Los Niños de Dios, con una mera presencia testimonial de unos veinticinco adeptos. Esta secta tuvo especial relevancia en los años setenta, cuando su líder David Brandt Berg, Moisés David, residió en Tenerife entre los años 1974 y 1977, en Puerto de la Cruz.

Moisés David dominaba a sus ´hoas´, como denominaba a sus adeptas, y las prostituía. Las ´hoas´ invitaban a bailar y a tomar copas a los clientes de una conocida discoteca de la época, Los Caprichos. Hasta este local de diversión llegaban desde todos los puntos de la Isla hombres que acudían para mantener relaciones sexuales con las ´hoas´. Las citas acababan en un suntuoso chalé ubicado en El Durazno, que hoy es ocupado por un afamado restaurante. Muchas mujeres dieron a luz niños que fueron vendidos en los Estados Unidos.

Otro de los clanes está construido por las grupos gnósticos o nueva era, formado por ocultistas y esotéricos que se apoyan en la idea de que el mundo está a punto de entrar en una nueva era, la de Acuario, que corresponde a una nueva toma de conciencia espiritual y es la sucesora de la era Piscis, que dio nacimiento a las religiones cristianas.

Los movimientos evangélicos, ultrapentecostalistas y pseudocatólicos aparecen en este entramado. Estos grupos se refieren a la tradición cristiana, reunidos alrededor de pastores o antiguos padres u obispos.

También se encuentran exponentes en Tenerife de los orientalistas que se apoyan en religiones o metafísicas orientales, como el budismo, el taoísmo y el hinduismo. Además, están los pseudomasónicos, que constituyen círculos herméticos con estructura y parafernalia de tipo masónico.

Cierran esta lista los neocuranderistas. Estos grupos preconizan modos de curación no reconocidos por la medicina oficial. Efectúan desde la simple oración a procesos terapéuticos completos.

Entre los tres grupos sectarios en fase de implantación se hallan la secta Eckankar, la Iglesia de la Cienciología y las Hermanas Halo Belcebú. Esta última es la que más preocupa por su carácter destructivo. Este grupo está formado sólo por mujeres y llevan el feminismo a sus últimos extremos y propugna el sacrificio de varones. En la provincia de Las Palmas de Gran Canaria encontramos grupos como el Ocinatas Otluct, que tiene una visión antisocial y antisistema, así como antirreligiosa.

Fuente: La opinión de Tenerife

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nov 22

Palo Monte o Reglas del Congo

Palo o Las reglas del Congo son un grupo de denominaciones estrechamente relacionadas con orígenes Bantú, desarrolladas por esclavos de África central que fueron llevados a Cuba. Otros nombres asociados con las diversas ramas de esta religión incluyen: Palo Monte, Palo Mayombe, Palo Congo, Brillumba y Kimbisa.

Un poco de Historia

Originarios de la región de los grandes lagos del este de África ecuatorial, muchos pueblos bantúes emigraron hacia otras regiones para escapar de los embates y la influencia de los pueblos hamitas, empeñados en sus guerras religiosas de conquista y expansión. Tras cruzar el continente en penosa marcha, una de esas oleadas migratorias bantú se esparció en el área de forestas tropicales y sabanas que se extendía hasta el estuario del río Congo y las partes altas de los ríos Cunene, Cubango, Cuito, Chobe y Kasai. Entre esos grupos, estaba parte de nuestros ancestros africanos, quienes se radicaron, en algún momento de finales del siglo XIII o principios del XIV, en la región costera de lo que se corresponde aproximadamente con lo que hoy se conoce como Angola, desde el estuario del río Congo hasta casi llegar a la desembocadura del río Kwanza, y en un pequeño territorio junto al estuario, que abarcaba la franja del actual Zaire con salida al Atlántico y el enclave de Cabinda, así como una porción de la costa de lo que posteriormente fuera el Congo Brazzaville. Esas comunidades dieron vida a una serie de formaciones estatales embrionarias las cuales, con el de cursar del tiempo, se fundieron bajo una autoridad central, si bien relativamente laxa: la del Monikongo.

La tradición oral bakongo -nombre genérico de los inmigrantes bantú que se asentaron en esa zona- cuenta diferentes historias acerca de la constitución de su reino. Una afirma que nueve de los sobrinos del Monikongo abandonaron el clan de su tío y cruzaron el rio Zaire para asentarse en tierras ribereñas, fundando los nueve clanes descendientes directos del monarca. Otra, en cambio, dice que Mtinu Wene, el primer Monikongo, después de mucho guerrear, logró asentarse al sur del río Congo. Entonces distribuyó las tierras conquistadas entre sus capitanes más corajudos, que eran nueve.

Nueve fue a partir de entonces un número sagrado para esos pueblos. En el momento en que recibían el legado real, cada uno de ellos describiría así su lealtad al rey y sus hazañas en la guerra y en la paz.

Desde fines del siglo XVI se trasladan los esclavos siendo el área de mayor entrada en Cuba por las costas de Santiago de Cuba. Estos esclavos provenían de la zona del África occidental, que comprende desde el sur del Camerún hasta la parte meridional de Angola e incluye el área de Mozambique, en la costa sureste del continente africano. Desembarcados por diferentes puntos de Cuba, cientos de congós, ngolas y cabindas fueron destinados a plantaciones de caña, café y tabaco esparcidas por toda la isla.

En la brujería mejor conocida como burukutela bilongo salación, etc. Palo Congo tiene su historia en la cuenca del Congo en África central de donde un gran número de esclavos fueron traídos a Cuba. Por consiguiente, una gran parte de los cantos e invocaciones litúrgicos del Palo Congo se dan en una mezcla de castellano y kikongo, otras influencias han sido introducidas a través de su presencia en diversos países de América hispanoparlante.

Durante mediados del siglo 20 el Palo Congo comenzó a extenderse fuera de las comunidades cubanas, a los Estados Unidos, Venezuela, Colombia, y Puerto Rico. Eventualmente un número de miembros no afro-latinos, y anglo-americanos han entrado a estas tradiciones.

La religión permanece completamente cubana en cuanto a carácter, sin embargo, es así como es practicada en su total forma tradicional. El número de seguidores de Palo Congo en Cuba no es conocido, se presume que un bajo índice de cubanos especialmente en las zonas de La Habana, Matanzas y en las zonas orientales de la isla cree en todo o en la mayor parte de sus principios.

En cuanto al grupo étnico de los devotos, suelen ser en su mayoría negros y en algo menor medida mulatos, aunque el número de personas de raza blanca creyentes va en aumento.

Sistema de creencias y rituales

El sistema de creencias en “el Palo Congo” reside en dos pilares: La creencia en los poderes naturales, y la veneración de los espíritus de sus ancestros. Los objetos naturales y especialmente los palos, son considerados con poderes a menudo ligados a los poderes infundidos por espíritus. Estos objetos son conocidos como “nganga” y son el objeto central de ritos mágicos del Palo y su práctica religiosa. Un cierto número de espíritus llamados “Mpungu” habitan dentro de Nkisi (medicina sagrada). Los Mpungu son bien conocidos en el nombre y el ritual, y son venerados como dioses. Ellos son las entidades poderosas, pero situadas debajo del Dios Zambi el alto o Nzambi.

El culto y la práctica del Palo se centra sobre el altar o receptáculo conocido como Nganga o Prenda. Es un espacio consagrado lleno de tierra sagrada, palos, restos humanos y otros objetos. Cada prenda está dedicada a un espíritu Nkisi específico. Este espacio religioso esta también habitado por un muerto o el espíritu de un muerto (en raras ocasiones, el antepasado directo del dueño del objeto), que actúa como guía para todas las actividades religiosas que se relacionan con el Nganga.

Los métodos de adivinación usados en Palo Congo son varios. Uno llamado Chamalongos utiliza conchas o discos de varios materiales, frecuentemente cáscaras duras de coco. Un método más tradicional, llamado Vititi Mensu para “ver o adivinar” es usando el cuerno de un animal santificado tapado con un espejo.

Sincretismo

El sincretismo religioso, en particular el uso de la Cruz cristiana e imágenes de Santos Católicos como representaciones de Nkisi, pueden ser vistas en algunas casas Palo llamadas Palo Cristiano, pero en otras casas llamadas Palo Judío (sin ninguna relación con la religión judía), no hay combinación con las imágenes católicas. El termino judío es más bien una especie de taquigrafía metafórica para referirse a quienes se niegan a convertirse en cristianos”, es el caso de Palo puramente del Congo Africano.

El Reino del Congo se había convertido oficialmente al catolicismo mientras fue una nación independiente durante los años 1400 y que el movimiento sincretista afro-católico se extendió durante la era de la esclavitud. Alcanzando mayor altura bajo el liderazgo de Kimpa Vita (Una profeta congoleña, 1684-1706), quien promovió a San Antonio de Padua como “un segundo Dios”. Así que es evidente que mucho del sincretismo dado en Palo Cristiano en contraposición al Palo Judío tuvo sus orígenes en África y no en Cuba.

La identidad de Nkisi es nebulosa porque los autores, por otro lado considerados intrusos a la religión o procedentes de casas de Palo Cristiano han intentado asociar Nkisi con los Orishas de la Santería, que es una religión diferente. Así la entidad “Nsambi Munalembe” (también conocido como “Nsasi” señor de los “7 rayos” y otros nombres distintos) se ha equiparado con Santa Bárbara (en el catolicismo) o Chango (Shangó) en la Santería.

A causa del sincretismo con el espiritismo de Allan Kardec, en muchas Casas Palo se oficia una misa espiritual, en razón de identificar a los espíritus principales que ayudaran a desarrollar una vida. Estos guías a menudo hablan por posesión, y pueden dar un consejo directo.

Religiones relacionadas

Las religiones del Congo llegaron a América por rutas diferentes además de Cuba. En Brasil las religiones del Congo son conocidas como Umbanda, Quimbanda Candomblé del Congo o Condomblé de Angola. La más cercana a la tradición de Palo Cubano es Quimbanda.

En Jamaica las Bahamas y las Islas Vírgenes las religiones basadas en el rito Congo son llamadas Kumina o cuando son vistas como forma mágica sin el ritual litúrgico son llamadas Obeah.

Estrechamente relacionadas a Palo en práctica pero, como Obeah que deja de lado los aspectos teológicos y litúrgicos, es la forma de magia popular conocida como hoodoo (mala suerte), conjura o trabajo con raíces. La similitud notable entre estas tradiciones es que el centro de estas creencias radican en el rito del Congo.

Panteón

El nivel más alto del panteón de la religión Palo es ocupado por el dios creador, Nzambi. Los Mpungu (o kimpungulu -en plural-) son espíritus o deidades encapsuladas en naves o centros (Nkisi) representando aspectos de la naturaleza, tales como, truenos, agricultura, viento. Otros espíritus habitan en los Nkisi son los Nfuri (espíritus vagabundos o fantasmas), Bakalu (espíritus de ancestros) y Nfumbe (espíritus anónimos)

Dioses más altos

• Nzambi (Nsambi, Sambia, Nsambiampungo, Pungun Sambia, Sambia Liri, Sambia Surukuru, Sambi Bilongo) – Actualmente no se le considera un Mpungu, sino un dios alto, creador del universo. Equivalente a Olorun u Olófi de la mitología Yoruba.

• Lungombe (Lukankanse, Kadiampembe) – Entidad negativa Nzambi, en muchos aspectos similar al demonio Cristiano o al Diablo.

• Kobayende (Cobayende, Pata Llaga, Tata Pansua, Tata Nfumbe, Tata Funde, Tata Fumbe, Pungun Futila, Tata Kañeñe) – dios de la muerte, dios de las enfermedades asociado con San Lázaro, equivalente a Babalú Ayé.

• Mariguanda (Pungu Mama Wanga, Centella Ndoki, Yaya Kengue, Mariwanga, Mama Linda, Campo Santo) – custodio de la puerta entre la vida y la muerte. Asociado con Santa Teresa y Oyá Yansa. En México se sincretiza con la Santa Muerte.

• Gurunfinda – dios del bosque y de las hierbas. Asociado con San Noberto Nonato o San Silvestre, equivale también en la religión Yoruba a Osain.

• Nkuyu (Nkuyo, Mañunga, Lubaniba, Lucero) – Deidad de los bosques y caminos, guía y equilibrio. Asociado con Santo Niño de Atocha, equivalente a Elegguá o Eshu.

• Má Lango (Madre de Agua, Kalunga, Mama Kalunga, Pungo Kasimba, Mama Umba, Mbumba Mamba, Nkita Kiamasa, Nkita Kuna Mamba, Baluande) – diosa del agua y la fertilidad. También conocida como la Virgen de Regla, Patrona del puerto de La Habana, equivalente a Yemayá.

• Chola Wenguere (Mama Chola, Chola nengue, Chola Wengue) – diosa de la riqueza y los placeres. Asociada con la Virgen de la Caridad del Cobre, Santa patrona de Cuba,  Ochún.

• Kimbabula (Kabanga, Madioma, Mpungo Lomboan Fula, Nsambia Munalembe, Tonde, Daday, Munalendo, Padre Tiempo) – dios de la adivinación y los vientos. Asociado con San Francisco de Asís,  Orunmila.

• Watariamba (Watariamba, Nkuyo Lufo, Nguatariamba Enfumba Bata, Saca Empeño, Cabo Rondo, Vence Bataya) – dios de la caza y la guerra. Asociado con San Juan Bautista, Ochosi

• Siete rayos (Nsambi Munalembe, Nsasi, Mukiamamuilo) – dios del trueno, el fuego, representa también todas la

imperfecciones y virtudes del hombre y la belleza viril equivalente a Santa Bárbara, y a Chango.

• Ma Kengue (Yola, Tiembla Tierra, Pandilanga, Mama Kengue) – espíritu de la sabiduría y la justicia. Este mpungo esta asociado con la Virgen de las Mercedes y Obatalá.

• Sarabanda (Zarabanda, Rompe Monte) – deidad del trabajo y la fuerza. Asociado con San Pedro, equivalente a Oggun.

 

Descargue gratuitamente el ebook Tratado de Palo Monte Mayombe aquí:

http://www.sublimesanteria.org/wp-content/plugins/downloads-manager/img/icons/pdf.gif Nombre: Tratado de Palo Monte Mayombe (929.32KB)
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Detalles: Palo o Las reglas del Congo son un grupo de denominaciones estrechamente relacionadas con orígenes Bantú, desarrolladas por esclavos de África central que fueron llevados a Cuba.

 

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nov 01

Brujería

Brujería es el conjunto de creencias, conocimientos prácticos y actividades atribuidos a ciertas personas llamadas brujas (existe también la forma masculina, brujos, aunque es menos frecuente) que están supuestamente dotadas de ciertas habilidades mágicas que emplean con la finalidad de causar daño. La creencia en la brujería es común en numerosas culturas desde la más remota antigüedad, y las interpretaciones del fenómeno varían significativamente de una cultura a otra. En el occidente cristiano, la brujería se ha relacionado frecuentemente con la creencia en el Diablo, especialmente durante la Edad Moderna, en que se desató en Europa una obsesión por la brujería que desembocó en numerosos procesos y ejecuciones de brujas (lo que se denomina “caza de brujas”). Algunas teorías relacionan la brujería europea con antiguas religiones paganas de la fertilidad, aunque ninguna de ellas ha podido ser demostrada. Las brujas  tienen una gran importancia en el folclore de muchas culturas, y forman parte de la cultura popular.

Si bien éste es el concepto más frecuente del término “bruja”, desde el siglo XX el término ha sido reivindicado por sectas ocultistas y religiones neopaganas, como la Wicca, para designar a todas aquellas personas que practican cierto tipo de magia, sea esta maléfica (magia negra) o benéfica (magia blanca), o bien a los adeptos de una determinada religión. Un uso más extenso del término se emplea para designar, en determinadas sociedades, a los magos o chamanes.

Terminología: brujería, hechicería, magia Aunque en español se utiliza en ocasiones la palabra brujo, en masculino, como sinónimo de mago, con independencia del tipo de magia que practique, el uso más frecuente del término (casi siempre en femenino) hace
referencia a las personas que practican la magia negra. Incluso dentro de éstas, Julio Caro Baroja propone diferenciar entre brujas y hechiceras. Las primeras habrían desarrollado su actividad en un ámbito predominantemente rural y habrían sido las principales víctimas de las cazas de brujas en los años 1450-1750. En cambio, las hechiceras, conocidas desde la antigüedad clásica, son personajes fundamentalmente urbanos: un ejemplo característico en la literatura española es la protagonista de La Celestina de Fernando de Rojas. A diferencia de los practicantes de la magia culta, que alcanzó gran desarrollo en el Renacimiento, tanto la bruja rural como la hechicera urbana pertenecían en general a clases sociales marginadas, lo que las hacía más vulnerables a las persecuciones. Se cree que las artes de brujas y hechiceras eran transmitidas oralmente de generación en generación, por lo que todos los testimonios acerca de sus prácticas proceden de autores ajenos y muy a menudo hostiles a ellas.

La palabra española bruja es de etimología dudosa, posiblemente prerromana, del mismo origen que el portugués y gallego bruxa y el catalán bruixa. La primera aparición documentada de la palabra, en su forma bruxa, data de finales del siglo XIII. En 1396 se encuentra la palabra broxa, en aragonés, en las Ordinaciones y Paramientos de Barbastro. En el País Vasco y en Navarra se utilizó también el término sorguiña (en euskera sorgin), y en Galicia, la voz meiga.

En latín, las brujas eran denominadas maleficae (singular maléfica), término que se utilizó para designarlas en Europa durante toda la Edad Media y gran parte de la edad moderna. Términos aproximadamente equivalentes en otras lenguas, aunque con diferentes connotaciones, son el inglés witch, el alemán Hexe y el francés sorcière.

Historia
La Antigüedad clásica

En las antiguas Grecia y Roma, estaba extendida la creencia en la magia. Existía, sin embargo, una clara distinción entre distintos tipos de magia según su intención. La magia benéfica a menudo se realizaba públicamente, era considerada necesaria e incluso existían funcionarios estatales, como los augures romanos, encargados de esta actividad. En cambio, la magia realizada con fines maléficos era perseguida. Se atribuía generalmente la magia maléfica a hechiceras (en latín maleficae), de las que hay numerosas menciones en numerosos autores clásicos.

Según los textos clásicos, se creía de estas hechiceras que tenían la capacidad de transformarse en animales, que podían volar de noche y que practicaban la magia tanto en provecho propio como por encargo de terceras personas. Se dedicaban preferentemente a la magia erótica, aunque también eran capaces de provocar daños tales como enfermedades o tempestades. Se reunían de noche, y consideraban como sus protectoras e invocaban en sus conjuros a diosas como Hécate, Selene y Diana.

Probablemente las brujas más conocidas de la literatura clásica son dos personajes mitológicos, Circe y Medea. Las habilidades mágicas de ambas residen sobre todo en su dominio de las pócimas o filtros mágicos (phármakon, en griego). Medea, que se presenta a sí misma como adoradora de Hécate, se convirtió en el arquetipo de la hechicería en las literaturas griega y romana.

Hay menciones de brujas en las obras de Teócrito, Horacio, Ovidio, Apuleyo, Lucano y Petronio, entre muchos otros. Estos autores hacen especialmente referencia a brujas que realizan magia de tipo erótico.

Relacionada con la creencia grecorromana en las brujas está la figura de la estirge, un animal nocturno que es mitad pájaro mitad ser humano que se alimenta de sangre (y que resulta también un precedente de la moderna figura del vampiro).

Los escritores antiguos fueron a menudo escépticos acerca de las presuntas facultades  de las brujas.

Brujería
La brujería en el Antiguo Testamento

En el Antiguo Testamento, concretamente en el Éxodo, se prohíbe la brujería, y se establece que debe ser castigada con la pena de muerte: “A la hechicera no la dejarás que viva” (Éxodo 22:18). Es de notar que, al igual que en la Grecia y Roma clásicas, la brujería aparece como una actividad mayoritariamente femenina….

Para una lectura completa, descargue gratuitamente el ebook Brujería aquí:

http://www.sublimesanteria.org/wp-content/plugins/downloads-manager/img/icons/pdf.gif Nombre: Brujería (1.00MB)
Agregado: 01/11/2010
Descargas: 1533
Detalles: eBook sobre el conjunto de creencias, conocimientos prácticos y actividades atribuidos a ciertas personas llamadas brujas (existe también la forma masculina, brujos, aunque es menos frecuente) que están supuestamente dotadas de ciertas habilidades mágicas que emplean con la finalidad de causar daño.

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nov 01

Brujería

Brujería es el conjunto de creencias, conocimientos prácticos y actividades atribuidos a ciertas personas llamadas brujas (existe también la forma masculina, brujos, aunque es menos frecuente) que están supuestamente dotadas de ciertas habilidades mágicas que emplean con la finalidad de causar daño. La creencia en la brujería es común en numerosas culturas desde la más remota antigüedad, y las interpretaciones del fenómeno varían significativamente de una cultura a otra. En el occidente cristiano, la brujería se ha relacionado frecuentemente con la creencia en el Diablo, especialmente durante la Edad Moderna, en que se desató en Europa una obsesión por la brujería que desembocó en numerosos procesos y ejecuciones de brujas (lo que se denomina “caza de brujas”). Algunas teorías relacionan la brujería europea con antiguas religiones paganas de la fertilidad, aunque ninguna de ellas ha podido ser demostrada. Las brujas  tienen una gran importancia en el folclore de muchas culturas, y forman parte de la cultura popular.

Si bien éste es el concepto más frecuente del término “bruja”, desde el siglo XX el término ha sido reivindicado por sectas ocultistas y religiones neopaganas, como la Wicca, para designar a todas aquellas personas que practican cierto tipo de magia, sea esta maléfica (magia negra) o benéfica (magia blanca), o bien a los adeptos de una determinada religión. Un uso más extenso del término se emplea para designar, en determinadas sociedades, a los magos o chamanes.

Terminología: brujería, hechicería, magia Aunque en español se utiliza en ocasiones la palabra brujo, en masculino, como sinónimo de mago, con independencia del tipo de magia que practique, el uso más frecuente del término (casi siempre en femenino) hace
referencia a las personas que practican la magia negra. Incluso dentro de éstas, Julio Caro Baroja propone diferenciar entre brujas y hechiceras. Las primeras habrían desarrollado su actividad en un ámbito predominantemente rural y habrían sido las principales víctimas de las cazas de brujas en los años 1450-1750. En cambio, las hechiceras, conocidas desde la antigüedad clásica, son personajes fundamentalmente urbanos: un ejemplo característico en la literatura española es la protagonista de La Celestina de Fernando de Rojas. A diferencia de los practicantes de la magia culta, que alcanzó gran desarrollo en el Renacimiento, tanto la bruja rural como la hechicera urbana pertenecían en general a clases sociales marginadas, lo que las hacía más vulnerables a las persecuciones. Se cree que las artes de brujas y hechiceras eran transmitidas oralmente de generación en generación, por lo que todos los testimonios acerca de sus prácticas proceden de autores ajenos y muy a menudo hostiles a ellas.

La palabra española bruja es de etimología dudosa, posiblemente prerromana, del mismo origen que el portugués y gallego bruxa y el catalán bruixa. La primera aparición documentada de la palabra, en su forma bruxa, data de finales del siglo XIII. En 1396 se encuentra la palabra broxa, en aragonés, en las Ordinaciones y Paramientos de Barbastro. En el País Vasco y en Navarra se utilizó también el término sorguiña (en euskera sorgin), y en Galicia, la voz meiga.

En latín, las brujas eran denominadas maleficae (singular maléfica), término que se utilizó para designarlas en Europa durante toda la Edad Media y gran parte de la edad moderna. Términos aproximadamente equivalentes en otras lenguas, aunque con diferentes connotaciones, son el inglés witch, el alemán Hexe y el francés sorcière.

Historia
La Antigüedad clásica

En las antiguas Grecia y Roma, estaba extendida la creencia en la magia. Existía, sin embargo, una clara distinción entre distintos tipos de magia según su intención. La magia benéfica a menudo se realizaba públicamente, era considerada necesaria e incluso existían funcionarios estatales, como los augures romanos, encargados de esta actividad. En cambio, la magia realizada con fines maléficos era perseguida. Se atribuía generalmente la magia maléfica a hechiceras (en latín maleficae), de las que hay numerosas menciones en numerosos autores clásicos.

Según los textos clásicos, se creía de estas hechiceras que tenían la capacidad de transformarse en animales, que podían volar de noche y que practicaban la magia tanto en provecho propio como por encargo de terceras personas. Se dedicaban preferentemente a la magia erótica, aunque también eran capaces de provocar daños tales como enfermedades o tempestades. Se reunían de noche, y consideraban como sus protectoras e invocaban en sus conjuros a diosas como Hécate, Selene y Diana.

Probablemente las brujas más conocidas de la literatura clásica son dos personajes mitológicos, Circe y Medea. Las habilidades mágicas de ambas residen sobre todo en su dominio de las pócimas o filtros mágicos (phármakon, en griego). Medea, que se presenta a sí misma como adoradora de Hécate, se convirtió en el arquetipo de la hechicería en las literaturas griega y romana.

Hay menciones de brujas en las obras de Teócrito, Horacio, Ovidio, Apuleyo, Lucano y Petronio, entre muchos otros. Estos autores hacen especialmente referencia a brujas que realizan magia de tipo erótico.

Relacionada con la creencia grecorromana en las brujas está la figura de la estirge, un animal nocturno que es mitad pájaro mitad ser humano que se alimenta de sangre (y que resulta también un precedente de la moderna figura del vampiro).

Los escritores antiguos fueron a menudo escépticos acerca de las presuntas facultades  de las brujas.

Brujería
La brujería en el Antiguo Testamento

En el Antiguo Testamento, concretamente en el Éxodo, se prohíbe la brujería, y se establece que debe ser castigada con la pena de muerte: “A la hechicera no la dejarás que viva” (Éxodo 22:18). Es de notar que, al igual que en la Grecia y Roma clásicas, la brujería aparece como una actividad mayoritariamente femenina….

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http://www.sublimesanteria.org/wp-content/plugins/downloads-manager/img/icons/pdf.gif Nombre: Brujería (1.00MB)
Agregado: 01/11/2010
Descargas: 1533
Detalles: eBook sobre el conjunto de creencias, conocimientos prácticos y actividades atribuidos a ciertas personas llamadas brujas (existe también la forma masculina, brujos, aunque es menos frecuente) que están supuestamente dotadas de ciertas habilidades mágicas que emplean con la finalidad de causar daño.

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